
"Sólo puedo quedarme un momento, voy muy atrasada hoy, todavía me quedan unas cuantas visitas que hacer. Pero tenía muchas ganas de pasar a verte..." desvía la mirada, algo azorada.
Le sonrío y le acaricio el hombro... Le hago prometerme que volverá cuando acabe. A cambio le anuncio que, a su regreso, tendré un regalo para ella. Se le dibuja una sonrisa en su cara, preciosa, y con la punta de sus dedos me deposita un beso en la mejilla.
Antes de que llegue con su entusiasmo habitual, preparo la casa para que todo esté a punto. Suena Compay, elijo unas imágenes que le acariciarán el alma magullada que hoy ha trocado en turbación.
Cocino una cena ligera, elijo un vino blanco del 2004 y enciendo muchas velas. Con una copa me siento en el porche a esperarla. Noa y Serrat comparten voz... Es caprichoso el azar.